Sigo siempre el mismo proceso, sea cual sea el servicio. Cinco fases, entregables claros, validación contigo antes de avanzar.
No improviso. No "vamos viendo". No "ya te enseñaré algo cuando esté".
Por qué esta metodología funciona
- Validación por fases: no avanzas sin haber visto lo anterior. Cero sorpresas al final.
- Entregables tangibles: cada fase termina con algo concreto, no con "vamos por buen camino".
- Comunicación directa: hablas conmigo, no con un account manager. Decisiones rápidas.
- Sin sobrecoste: alcance cerrado en propuesta. Si cambia, lo hablamos antes.
Cómo empezamos
Todo proyecto empieza igual: una auditoría express gratuita de 30 minutos para ver si encajamos.